Hace unos años la estrategia de las organizaciones se diseñaba con horizontes temporales de 5 e incluso 10 años. Hoy en día, hablar de estos plazos no tiene ningún sentido.

Cualquier ejercicio de definición estratégica que abarque más de 2-3 años corre el riesgo de volverse utópico e inútil como herramienta para la toma de decisiones. Por lo tanto, este ejercicio debe situarse dentro de una rutina de constante revisión de la estrategia de nuestra organización.

Principios necesarios para que tu estrategia tenga éxito

Teniendo en cuenta el marco en el que nos encontramos, vamos a repasar una serie de principios que debe cumplir tu estrategia.

El cliente como centro de tu actividad

Este es uno de los principales cambios culturales que debes afrontar. Tienes que dejar de pensar en tu negocio y en tus productos o servicios, y poner por delante a tu cliente. Debes tener en cuenta que el cliente es el único que va a decidir si continuas con tu actividad o no.

Simplifica los procesos

Hazlos más rápidos, menos engorrosos, y recurre sólo a aquellas actividades que aporten valor.

En muchos de los proyectos que hemos abordado desde ASConsulting revisando los procesos de compañías, ante la pregunta de ¿por qué se hace esto de esta manera?, en demasiadas ocasiones la respuesta es “Porque siempre se ha hecho así”.

Si no te cuestionas constantemente lo que haces en tu organización, no detectarás aquellas tareas que han perdido su sentido. De esta manera, perderás tiempo con operaciones que no aportan beneficios a tu negocio.

Siempre pendiente de nuevas oportunidades

En este contexto de cambio constante tienes que mantener la vista puesta en las oportunidades que surgen y ser consciente de qué capacidades y ventajas competitivas dispones para capturarlas.

Adáptate a lo que venga

La idea es llevar tu organización hacia el estado ideal de “líquido”. Que sea capaz de adaptarse a los cambios en el menor tiempo posible.

Para esto te ayudará el tener identificadas aquellas actividades, capacidades y activos que son los que aportan valor. Debes eliminar el resto de tu estructura y focalizar tus esfuerzos en la innovación, incorporándola dentro del ADN de tu empresa.

La tecnología como eje de tu estrategia

Hoy en día no se concibe una organización sin el uso de la tecnología. Pero la clave está en entender qué posibilidades nos ofrece la evolución de la tecnología en cada momento. Debes incorporar a tu organización sólo aquella que realmente te ayude a conseguir los objetivos que tienes.

Digitalízate

Debes tener claro el concepto de digitalización. Se trata fundamentalmente de la gestión de la información de una manera automatizada.

Muchas de las tareas que soportan tus procesos están basadas en la gestión de la información y por tanto, son digitalizables. Cuestionate una y otra vez los pasos a dar en este sentido porque te llevará a una dinámica de incremento constante de la eficiencia de tu organización.

Trabajar con colaboradores te puede impulsar hacia el éxito

En este nuevo contexto es imprescindible apoyarte en terceros para construir tu propuesta de valor. Se trata de superar las relaciones puntuales de cliente-proveedor y llevarlas a un nivel de colaboración.

Tienes que ser capaz de saber cuales son tus ventajas competitivas en aquello en lo que eres el mejor. También has de buscar los complementos adecuados en otros actores convenciéndoles de los beneficios de la colaboración.

Tu estrategia depende de las personas que la ponen en práctica

Sin duda nada de esto sería posible sin las personas. Tienes que pasar de la gestión de los recursos humanos al desarrollo de las personas.

Hay organizaciones que hablan del “gestor de felicidad” como aquel rol que se ocupa de gestionar a las personas que componen su organización.

Tienes que ser consciente de los intereses que mueven a las personas que tenemos a nuestro alrededor, de sus inquietudes y de sus motivaciones. En este sentido, el desarrollo de las habilidades de comunicación y liderazgo se hacen imprescindibles para los responsables y directivos/as de las empresas.

Cada vez más, el desarrollo de las habilidades sociales y directivas se imponen a las demandas de habilidades técnicas y en muchas ocasiones es más importante la actitud que la aptitud.

Desarrollo Global de Organizaciones

Desde nuestra experiencia en ASConsulting, con el objetivo de ordenar todas estas ideas, hemos desarrollado un Modelo de Desarrollo Global de Organizaciones.

Este modelo engloba los cuatro pilares básicos de toda organización: Estrategia y Modelo de Negocio, Procesos, Herramientas y Personas.

Estrategia de Desarrollo Global de Organizaciones

Modelo EIMN

El Modelo de Estrategia, Innovación y Modelo de Negocio (EIMN) de Desarrollo Organizacional es parte de este Modelo Global y tiene por objetivo el ayudar en la comprensión de la situación.

Sirve como herramienta práctica para la definición y puesta en marcha de una estrategia que aumente las posibilidades de éxito.

Las 4 fases en las que se divide el proceso son las siguientes:

  1. Comienza con el estudio y comprensión tanto del entorno en el que nos movemos como de tu propia organización. Para ello acudiremos al Análisis Estratégico.
  2. Sigue buscando nuevas oportunidades de negocio basadas en la creación de nuevas demandas a través de la Estrategia de los Océanos Azules.
  3. Continua diseñando el modelo de negocio resultante utilizando Business Model Canvas.
  4. Y finaliza desarrollando propuestas innovadoras que generan valor utilizando Design Thinking.